
Regresando a la punta oriental del Lago Viedma, frente a la estancia La Leona se encuentra la RP 21 que costea la menos transitada margen del sur del lago, donde hay dos estancias que reciben huéspedes, Santa Teresita y Helsingfors, a orillas del Canal Viedma.
A la vera de la RN 40 en el camino a lago Argentino se encuentra el parador La Luz Divina, que ofrece comidas sencillas; en este tramo la ruta pasa próxima a formaciones geológicas llamativas. Desde la punta del Lago Argentino se desprende de la RN 40 la RP 19 que costea la orilla norte por unos 70 Km. uniendo algunas estancias. Tras cruzar el Río Santa Cruz, la RN 40 empalma con la RP 11, que pasa junto al acceso al Aeropuerto de El Calafate y ofrece un desvío hacia el lago y las Cuevas del Gualicho, con pinturas rupestres. El Calafate surgió espontáneamente como un almacén de ramos generales donde paraban las carretas de bueyes que transportaban lana y provisiones entre las estancias del pedemonte y los puertos de la costa. En el lugar ya existían diversas casitas cuando en 1927 se fundo oficialmente, que hasta bien entrada la década de 1980 seguía siendo un pequeño pueblo, con una pequeña infraestructura hotelera, a la que pocos argentinos y casi ningún extranjero visitaban. Puede decirse que El Calafate debe su formidable desarrollo turístico de la última década a los medios de comunicación que transformaron las últimas roturas del Glaciar Perito Moreno en un espectáculo para toda la Aldea Global. Pero hasta que se inauguró el Aeropuerto, para llegar a El Calafate había que cruzar en auto toda la meseta patagónica desde Río Gallegos, en un viaje casi tan largo como el viaje en avión desde Buenos Aires hasta la Capital santacruceña. Hoy la cuidad rebosa de turistas extranjeros desde octubre hasta abril, y comienza a tener también una temporada invernal. Su oferta hotelero-gastronómica es amplia, variada y de muy buena calidad. Es imprudente llegar al lugar sin haber hecho reservas previas, ya que las plazas hoteleras pueden estar todas ocupadas; así, en 2005 se inauguraron 15 hoteles y se esperaban otros tantos en 2006. A lo largo de la céntrica Avenida San Martín se alinean variados e incluso elegantes comercios y puntos de encuentro, que se irradian hacia las calles aledañas. El conjunto urbanístico, pese a haber crecido tan de prisa, lo hizo con orden y buen gusto. Emplazado en un declive entre el arroyo El Calafate y la Bahía Redonda del lago Argentino, es un pueblo agradable que convoca al turismo mundial por el espectáculo glaciario, aunque se pueden realizar otras actividades en la comarca: en la Oficina de Turismo de la Terminal de Ómnibus se encontrará información detallada. Por ejemplo, hay expediciones en 4×4 a la formidable meseta que incumbe 1.000 m por encima de la villa, hacia el sur. También se encuentra en vías de crecimiento el centro de deportes invernales en La Olla del Chingue, a 14 Km. al sur de El Calafate por la RP 15 que pasa frente a estancia Huyliche, que recibe huéspedes.
Indudablemente el gran atractivo es el Parque Nacional Los Glaciares, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO, a 80 Km. de El Calafate, al que se accede por la RP 11. El camino pasa junto a la ribereña estancia Alice, reconvertida en el parador turístico El Galpón, y topa con un desvío al norte hasta Punta Bandera y Puerto Bahía Tranquila donde zarpa el catamarán que en una jornada de navegación recorre el brazo norte del lago hasta el Glaciar Upsala, en lo que parece un compendio de viaje antártico. El catamarán toca también el Canal Spegazzini, cuyo bosque está habilitado por vacas cimarronas, y la Bahía Onelli con caminata hasta el lago del mismo nombre. Una embarcación menor lleva al turismo hasta el Glaciar Upsala y de allí a la estancia La Cristina, donde funciona un excelente parador. A 5 Km. del cruce a Punta Bandera se separa a la izquierda un camino hacia las estancias turísticas Alta Vista y Nibepo Aike, esta última a orillas del lago Roca, apéndice del brazo sur del lago Argentino.
El camino hacia el Glaciar discurre por la margen sur de la Península Magallanes, a orillas del Brazo Rico del lago Argentino. Unos 6 Km. antes del término del camino, está la hostería Los Notros con una vista única del glaciar, excelente comida y muy buen servicio. Poco más adelante hay un embarcadero donde se toma la lancha que cruza al otro lado del lago para realizar los minitrekking en el Glaciar, una experiencia memorable que concluye con un trago refrescado con hielo milenario. Desde allí se emprende también cabalgatas y expediciones de largo aliento por el Glaciar.
La infraestructura del Parque Nacional es muy cuidada, con completa y detallada información para el visitante que recorra sus varias pasarelas y miradores, donde se puede pasar media jornada en contemplación sólo alterada por la excitación que producen los bloques de hielo que se desploman en el agua.
Desde El Calafate, la RN 40 remonta la espectacular Cuesta de Míguez (mucho mas espectacular al llegar que al partir) y en El Cerrito se separa la RP 5 que – todo pavimento y estepa – concluye a las puertas de Río Gallegos. Hacia el sur, la RN 40 está siendo pavimentada en el tramo hasta Tapi Aike, donde hay combustible y un destacamento policial, y donde se separa rumbo al este la RP 7, pavimentada, que conecta con la recién mencionada RP 5 en Esperanza, donde se encontrará combustible y un parador. De Tapi Aike hacia Río Turbio, una parte de la RN 40 luce un pavimento flamante y otra parte está en obras. En Fuentes del Coyle hay un hotel patagónico y en la estancia Rupai Pacha, camino al Paso de Cancha Carrera, se reciben huéspedes. La RN 40 surca el hermoso valle del río Turbio, con ocasionales vistas de la Cordillera del Payne en la lejanía al noroeste.
Río Turbio es un pueblo minero que intenta reconvertirse al turismo y para ello cuenta con la simpatía de su gente y un perfil humano agradable y genuino. Los atractivos de la comarca están dados por el Centro de Artesanos y el Museo Minero. En el vecino pueblo de 28 de Noviembre puede visitarse el Museo de los Pioneros. A espala de Río Turbio, merece una visita el hermoso Cerro de entrañas carboníferas cubiertos por bosques de lengas, donde se encuentra la bocamina de la primera Mina 1; a unos pasos de allí hay una hostería con cabañas y casi junto al puesto fronterizo, el centro de deportes invernales Valdelén (“Valle de Lengas”) con 6 pistas de esquí, distintos medios de elevación y la hostería La Frontera. Desde el lado chileno se aprecia la singular silueta de la montaña que oculta los yacimientos de carbón.









